18 ene. 2008

UNA MEDITACÍON CONCEPTUAL


UNA MEDITACIÓN CONCEPTUAL
SERIGRAFIAS


Los trabajados presentados en esta muestra fueron realizados en el año 1977, mientras hacía mis estudios de serigrafía y fotografía en la Escuela de Arte de COVA de Milano, Italia.
La técnica usada fue el foto-screen pero en algunos casos hice unos refuerzos de color por medio de creyones, tinta china, acrílicos o lápiz; lo que al final convirtieron a este trabajo en una técnica mixta.
Realicé todos los pasos necesarios: la fotografía inicial, el paso de ésta al negativo y al positivo, la preparación del marco, la prensada del naylon en éste, la aplicación de la gelatina fotosensible, la sensibilización por contacto, la mezcla de las tintas, y la impresión manual de la serigrafía en sí…
Esto fue una experiencia técnica interesante, pero en realidad lo más importante del trabajo fue “El Concepto”; eso que me movió a realizar determinada imagen en vez de otra.
Los trabajos fueron hechos en dos grupos: el de “las manos” al cual llamé “Modulación Orgánica” y el de “Los Personajes”, al cual llamé “Los Bichos”.

Antes de mostrarlos aquí en Maracay, ya antes habían sido exhibidos algunos de ellos o la muestra completa en la sala de exposiciones de la Universidad de Carabobo, en el XXXV Salón de Arte Arturo Michelena, en el 1er. Salón Nacional de Grabado en Maracaibo, en Guacara, en San Carlos, en la Universidad de Carabobo (Fac. de Ciencias Económicas y Sociales – Bárbula), en Guigue…
Hoy los presento en la Galeria Rafael Monasterios y he querido llamar a esta muestra “Una Meditación Conceptual”, por ser la primera vez que me detengo a explicar el porqué de estos trabajos y cual fue la motivación personal que me llevó a su realización. Hay un poema que siento mío, escrito por el desaparecido poeta colombiano Gonzalo Arango, y el cual tiene que ver directamente con mi trabajo sobre “las manos”, que se titula “Revolución” y dice:

“Una mano más una mano no son dos manos
Son manos unidas
Une tu mano a nuestras manos
Para que el mundo no esté en manos de pocos
Sino en todas las manos”.



LA MODULACIÓN ORGANICA:

Teniendo que empezar un trabajo sobre la serialización, quise repetir una forma poniéndole yo mismo algunas limitaciones; al inicio dudaba de esto porque no quería trabajar con formas geométricas y aquí se daba la contradicción, porque ¿de qué forma podía yo manipular un módulo no-geométrico?, entonces arbitrariamente escogí una forma orgánica; esto sí, me replegué a la naturaleza por saber que cualquier forma natural, una hoja, flor, semilla, rama, árbol, animal, etc… tenían un crecimiento bien estructurado matemáticamente; por ejemplo; la falangeta del dedo meñique es directamente proporcional al tamaño del brazo, y éste a su vez al tamaño total del cuerpo. Esto mismo pasa con un grano de maíz en relación a la mazorca, o al desarrollo de una espiral perfecta en la concha del nautilius, etc. Con esta idea clara, sólo me bastaba encontrar una forma que me satisfaciera, y mientras meditaba sobre ello, repentinamente observé mi mano izquierda apoyada sobre la mesa de dibujo… y comprendí que era la forma que necesitaba, ya que aún siendo tan compleja como forma, poseía un equilibrio perfecto y además (por una codificación previa) la punta de los dedos servían como inicio y el corte de la muñeca como final, esta mano me servía perfectamente como “modulo orgánico”.
Así que me dirigí a la ampliadora y fotografié la mano desde arriba, luego le eliminé los grises y la dejé en alto contraste, le saqué muchas copias a contacto y comencé con estas copias a experimentar combinaciones posibles para que se produjeran nuevas formas e imágenes, variando su tamaño, repitiéndolas, sobreponiéndolas.
Entre las posibilidades infinitas de un método así escogí algunas combinaciones que me interesaron y las realicé en serigrafía.
Una vez más la forma de la mano humana serviría para un trabajo de artes plásticas; esa misma mano que el hombre de las cavernas dibujó, imprimió y repasó sobre las paredes de las cuevas o que nuestros hermanos pre-colombinos trabajaron sobre las piedras a manera de petroglifo, o sobre la cerámica, etc. Las manos que en todas las épocas y partes del mundo se habían utilizado como elemento de expresión, tanto a nivel gráfico como tridimensional.
Fue un reto trabajar con una forma tan trillada, pero asumí mi trabajo con un gran entusiasmo; y el resultado fue una gran experiencia y me dejó una gran satisfacción.
La realización y la escogencia de las variantes combinatorias fue hecha en base al equilibrio perfecto o la simetría; quizás basándome en el principio del YING y el YANG, todo este trabajo pareciera tener una influencia del ZEN pero a la vez cargado de esa fuerza latinoamericana.
Cuando estaba imprimiendo las últimas serigrafías de la serie de la “Modulación Orgánica”, (unas manos blancas sobre fondo gris) s eme ocurrió la idea al ver un grupo de cartulinas blancas, de imprimir algunos ejemplares de las manos blancas sobre el fondo blanco, y así podría obtener una serigrafía, que sólo se podría ver prestándole mucha atención; pensé al instante en la experiencia suprematista de Malevic al hacer su cuadro blando sobre fondo blanco, y decidí dedicarle a él esta serigrafía.Con estas manos blancas sobre fondo blanco concluí satisfactoriamente la serie de mi modulación orgánica… luego llegado el momento de enmarcar esta serigrafía, decidí usar un paspartú blanco y un marco blanco.




LOS BICHOS:
Están compuestos de tres serigrafías: 1º El perro; 2º La Bruja ; 3º El Autorretrato, que en realidad son tres historias diferentes; fueron realizadas posteriormente a la de “Las Manos” y fueron el inicio de mi trabajo actual de “Los Altares”.


1º El perro:

La idea surgió al ver en una revista la fotografía de un perro que se comía el cadáver de un soldado en la guerra; naturalmente que para ese animal carnívoro y que además estaba hambriento, el cadáver solo era para él “carne” que le servía para aplacar su hambre. Este hecho terrible me hizo reflexionar en la deshumanización, en el hombre, en la guerra, en el poder, y en el odio… Al instante pensé que ese soldado muerto pude haber sido yo, obligado a pelear por defender a una causa en la cual a lo mejor ni creía… me identifiqué con él… por ser carne de cañón. Pensé en la manera como en Venezuela se reclutan a los jóvenes y se le obliga al pueblo a prepararse para defender un sistema capitalista que va en contra de ellos mismos….
La serigrafía estaba dada; tomé la foto tal cual pero eliminándole los grises, luego le tomé una fotografía al sello de mi propia libreta militar y se lo incorporé a la foto “del perro que se comía al hombre”, sólo que a este sello militar le eliminé el escudo nacional y en su lugar le escribí el No. 666 (No. Del anticristo apocalíptico de la Biblia) y de esta manera obtuve el resultado que quería.

2º La Bruja:

Lon este trabajo en sí, comencé a interesarme en el mundo de la superstición ligada a la religión, la hechicería, la brujería, etc. En una revista encontré dos fotografías que recogían dos momentos en que una curandera (la Sra. Isaí Pérez) se disponía, de pie detrás de una niña enferma acostada en el piso a curarla “del mal” que tenía; luego como “la bruja” se agachaba sobre el cuerpo de la niña y con una cuerda la medía. El ritual consistía en cortar la cuerda del tamaño justo de la persona enferma, y luego, después de una oración y una invocación se procedía a quemar la cuerda, la cual había “absorbido el mal” del paciente, se pretendía al quemar esta cuerda que junto se quemara ese “mal” y la persona recobrara la salud.
Es impresionante ver la cantidad de temores que lleva el individuo hacia lo desconocido o sobrenatural: el mal de ojo, las cartas, el espejo roto, el encenderle velas al santo, el fumar el tabaco, el invocar las ánimas del purgatorio, la condecoración a la Virgen de Coromoto, etc., etc… sólo son parte de la gran superstición que nos aqueja.
Con una tijera recorté las dos fotografías e hice con las dos una, en la cual se vé a una mujer que está de pies y a la vez está agachada, con cuatro brazos y que mide a una niña enferma que está en el piso. La serigrafía estaba dada… al verla, sólo hay que rezarle tres Padres Nuestros y un yo pecador; el milagro viene al final del tercer día.


3º El Autorretrato:

Utilizando la ampliadora fotográfica como una cámara de fotografía (colocando en ella en vez de un negativo procesado, una película virgen, y en vez de encender la luz interna para que, pasando al través del negativo, los proyectos ampliado, se enciende una luz externa que, dando sobre el sujeto a fotografiar… impresione el fin al abrir el diafragma).
Me acosté directamente sobre la mesa de la ampliadora, luego con la ayuda de un compañero de estudios (el diseñador colombiano Álvaro Espinoza) medimos la luz, regulamos el foco para hacer la imagen nítida, cargamos la ampliadora con película de fotomecánica, regulamos el diafragma, el tiempo de exposición, dirigimos los reflectores hacia mi rostro y le dimos cuerda al reloj… tomé en mi mano el botón y lo presioné; al instante se encendieron los reflectores, la luz dio sobre mi cara y mi pecho y se reflejó e impresionó el negativo virgen con mi imagen… permanecí inmóvil respirando pausadamente y sin ni siquiera cerrar los ojos… para evitar que la película registrara el movimiento y saliera una imagen borrosa… el resultado fue una fotografía extraña en donde más bien parece que vengo corriendo y el viento mueve mi cabello…; luego titulamos esta fotografía “Autorretrato para celebrar a un poeta y a un poema”. Esta serigrafía es una manera de hacer un autorretrato con los nuevos medios.

Ahora faltaría explicar el porqué de la necesidad de hacer “múltiples” de estas imágenes en vez de hacer una pintura o un “objeto único”, pero esto lo dejo en las palabras del artista y diseñador italiano Bruno Munari:
Los múltiples son objetos de dos o tres dimensiones producidos en un número ilimitado o limitado de ejemplares, hechos con el fin de comunicar por vía visual una información de carácter estético a un amplio y variado público. Sus características son:
El múltiple ha sido ideado por el autor como tal y no es por esto una reproducción de una obra de arte.
El material y las técnicas de realización de un múltiple, son seleccionados por el autor como los medios que más se prestan para dar una información estética: independientemente de la belleza de los materiales.
El múltiple tiende a la serie ilimitada, y al bajo precio independientemente del valor “comercial” del autor.
El bajo precio del múltiple, estrechamente calculado con el costo de producción, permiten una gran difusión a aquel estrato de público interesado en el objeto y uno no en la especulación.
Los múltiples, por lo tanto, no son copias sino ejemplares de autor.